Calle Constancia

Este callejón detrás del Templo de San Diego es el punto de partida para las tradicionales “callejoneadas” que ocurren en Guanajuato, las cuales recorren los principales callejones del Centro Histórico acompañados de música de estudiantinas y sus seguidores, por todo el recorrido.

Sin embargo, es muy interesante también “callejonear” a la luz del día desde este intrincado Callejón de Constancia, donde encontraremos gratas sorpresas al dividirse en dos callejones más, con nombres singulares: El Salto del Mono y el Callejón del Boliche.

Si continuamos unos cuantos pasos por El Salto de Mono, nos podemos adentrar en un pequeño túnel techado de vigas de madera y encontrar la Plazuela de San Cayetano, en medio de callejones. Un agradable espacio colorido con una fuente de cantera verde de formas neoclásicas.

Esta agradable placita continúa hacia los callejones del Recreo y San Nicolás, pudiendo continuar por el de Miguel Bustos para llegar al Callejón de Barranca y de ahí bajar a la Calle de Alonso; o por el contrario, continuar esta sucesión de callejones por la Antigua Plaza de Gallos y el Callejón del Venado, por donde nos saldrá al paso la diminuta entrada al famoso Callejón del Beso.

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