Había una Vez...

Había una vez… así empiezan muchos cuentos contados de padres a hijos y sobre todo a los nietos, en cualquier parte del mundo. Pues bien, pocas ciudades como Guanajuato tienen una serie de historias, basadas en hechos históricos la mayoría de ellas, que hacen que la tradición oral sea rica y variada.

Desde la época colonial, los guanajuatenses han alimentado su anecdotario con  leyendas que hablan de amor y el desamor, triángulos amorosos o relaciones tormentosas que terminan en tragedia; momias, fantasmas, ánimas y vampiros, insurgentes y realistas; oro, minas y tesoros. Una fusión entre lo real, lo ficticio y lo sobrenatural. Calles, plazas, casas, callejones, minas y cerros reciben el nombre que titula su propia leyenda.

En la historia oral de la ciudad radica uno de sus principales atractivos turísticos. Quién podría decir que no. Guanajuato tiene suficientes relatos propios que contar. El lugar es propicio para adentrarse en el pasado y dejarse llevar por la imaginación. Pero cuidado,  las leyendas podrían ser ciertas… si va por un callejón por la noche y se le aparece “la llorona” o alguna alma en pena, tal vez no sea casualidad...

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