Jardín de las Embajadoras

Para quien entra al centro histórico de Guanajuato por Pozuelos y el túnel “el Barretero”, Embajadoras da una bucólica bienvenida. Primero, verá una calzada cuyos árboles apenas dejan pasar el sol, y más adelante encontrará un jardín circular, con su fuente tallada de cantera. En medio, se levanta sobre una columna “La Libertad”, realizada por el artista Jesús Fructuoso Contreras, quien también realizó la estatua de La Paz.

También se encuentra un monumento dedicado a la bandera nacional, que flanquean un militar y un minero, y a unos pasos encontramos un kiosko rectangular rodeado de árboles.

Antiguamente este predio era parte de la hacienda de beneficio de San Agustín.  Hacia 1741 cuando se le da a Guanajuato el título de Ciudad,  este era el límite de la población.

Por el Jardín de las Embajadoras, diseñado por el ingeniero Ponciano Aguilar, se accede a las calles del Padre Belaunzarán y de Sangre de Cristo ―ambos accesos al centro― o bien, al tradicional barrio de Pastita. En sentido contrario, llegará al Paseo de la Presa.

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