Plaza de San Fernando

Esta plaza, poblada de árboles y pequeños restaurantes, es un centro de  vida bohemia de Guanajuato. Aquí se presentan músicos, poetas y soñadores. Mientras tocan los músicos, las veladas al aire libre parecieran no acabar. Además, esta plaza es testigo cada año de la venta de tradicionales figuras de alfeñique.

Antiguamente fue la hacienda de San Francisco de Cervera, este espacio específicamente se le conocía como los hornos. En 1863 la ciudad ganó esta plaza, aunque era de menores proporciones. La demolición de una escuela localizada en el cuadro superior de la plaza en la década de los años cuarenta permitió que ganara su actual tamaño y la sencilla fuente que le corona al centro.

De la plaza de San Fernando destaca la casa señalada con el número 7, un valioso ejemplo del neoclásico en el ocaso del Virreinato español. También vale la pena reconocer el diseño del empedrado y enlozado en forma de figuras geométricas, obra del insigne artista José Chávez Morado.

Sin embargo, el mayor atractivo de esta plazuela radica en su espíritu, alimentado por turistas, vecinos, niños y amigos que aquí se encuentran.

REGRESAR